Saque de centro, balón atrás, presión agobiante, fallo, rebote, gol...
Los dias pasaban, pasaban los partidos, no importaban los rivales, tertulia tras tertulia, los dos enfrentados siempre eran Madrid y Barça. Llegaba el clásico, los que vocean, a los que mas se les deja hablar, lo tenían claro, no tenía nada que ver con partidos anteriores:
- El Madrid era otro, preciso, consciente de su juego,con personalidad, rápido, letal, mejor.
- El Barça, un equipo con dos caras: insuperable en casa, mejorable a domicliio. Un Barcelona: cansado, aburrido de si mismo, gastado, oxidado, un juguete roto.
...Saca el Barça otra vez de centro, misma presión del Madrid, misma confianza (temeridad a veces) sacando el balón jugado. Y así con el toque imnotizante del Barça y la presión sofocante del Madrid, llego el empate. Dudas en unos, la misma confianza los otros. La suerte siempre llega al que esta seguro de si mismo, y llego, 1-2. Messi-Alves-Cesc 1-3. Gana el Barça.
Coentrao lateral, Ozil-Xabi-Lass. Alexis de nueve, defensa de tres, Alves extremo. Una vez mas, gano Guardiola.
Y es que después de todo, en fútbol ,90 minutos son suficientes, la vida sigue igual.