lunes, 9 de julio de 2012

Liverpool´s Night


Ya nos habían echado de la Fan Zone, allí mas tarde de la una no había nada que hacer, te pedían amablemente que te fueras. Nosotros teníamos ganas de mas, asi que tras ir comernos unas hamburguesas empezamos a deliberar sobre lo que podría dar de si la noche. Surgieron varios nombres, pero al final nos decantamos por el que mas nos sonaba (puede ser porque era el que venía en la publicidad de la tarjeta del camping, pues casi seguro que fue por eso), Liverpool.
Ya montados en el Taxi y después de conseguir que los dos taxistas se pusieran de acuerdo en el precio,  (yo creo que no lo hicimos muy bien, porque rápidamente los dos aceptaron pero vamos que eran 20 Grifnas cada taxi, lo que vienen siendo dos eurillos de estos nuestros, que no van a ningún lado), llegamos a la puerta de un edificio: muchas luces,  temática inglesa, los Beatles en la puerta... no había duda aquello debía de ser el bar al que queríamos ir.

Una vez dentro nos dimos cuenta que esa noche la cosa no estaba muy ambientada apenas unas cincuenta personas, no habría mas, la mayoría de ellas mujeres, bastante de ellas guapas, lo que nos llevo a pensar que aquello podría ser otra cosa, que finalmente resulto no ser. 
El bar estaba bastante bien ambientado con salas apartadas con sofas para estar en plan "tranqui".  También había una cabina de teléfono que resulto que funcionaba; lo sé porque Miguel y Patricia no dudaron en probarla, una porque se sentiría como en casa  con aquella cabina londinense, el otro porque ni tiene vergüenza, ni la conoce (ni probablemente la conocera, y eso esta bien, el que tiene vergënza ni come, ni almuerza).  Después de echarnos unos bailes (en el tema del bailecito, rumbeo y/o cachondeo, Javi juega en otra liga, es muy top, no se puede intentar competir con él), unas cervecitas, escuchar alguna canción conocida, decidimos que era hora de abandonar el barco...

Al salir a la calle ya se veía, no que estuviera amaneciendo no, era ya por la mañana. Pues allí esperando algún taxi que nos acercara al Camping, llego el momento de Marcos: estaba muy  "On Fire" y las gracias le salían de manera automática, una detrás de otras, Non Stop!. En estas para a un taxi a la voz de "Joder es el puñetero coche fantastico": y  es que esos neones verdes en un coche de la época de Stalin no pasan desapercibidos,  estaba claro que no podia llevarnos "ese Taxi no podía gastar su tiempo en llevarnos al camping, estaba concebido para salvar el mundo". Siguiendo con nuestra espera Miguel decidió que una señal era demasiado sosa, motivo suficiente para rediseñarla. Y en estas que estábamos nosotros de pseudodelincuentes juveniles llego otro taxi; Marcos que seguía en la cresta de la ola, lo paro y al escuchar el precio le soltó un "are you kidding me" que hizo que todos nos partiéramos de risa, Miguel fue al que mas le afecto, se quedo con la copla y repitió y  mejoro la frase hasta el infinito.

Cuando cogimos el taxi nuestros caminos se separaron, Patricia, y la pareja de madrileños que conocimos el día de antes (Javi y Raquel), fueron a la Resi, ese lugar al que nosotros iríamos mañana por la mañana; pero de momento lo que nos tocaba era volver por tercer dia al Camping Park, a seguir pasando penurias. Yo harto de no dormir, decidí que la comodidad del suelo no distaría mucho de la de aquella tabla que teníamos por colchón, así que ni corto ni perezoso me puse a dormir en el suelo con la cabeza fuera de la tienda, para que el oxigeno de mi cerebro se renovara y no morir por una bajada de tensión, lipotimia o algo asimilable.  Y la verdad que la cosa funciono, esa noche dormí más del doble de lo que había venido durmiendo el resto de días.

Ya por la mañana tocaba preparar el macuto, dejábamos el infierno...

domingo, 8 de julio de 2012

Fe de erratas

Con toda probabilidad mi vida no habrá sido la vida mas interesante, trepidante o intensa, pero si la mía, la que he querido vivir, y no la cambiaría por la de nadie.

Estoy seguro de que en muchas ocasiones me he equivocado, no me arrepiento, sería un acto hipócrita, no me puedo arrepentir de algo que hice o deje de hacer, porque en el momento justo en que lo hice (o no lo hice) fue justo lo que quise hacer.

Probablemente tendré mas defectos que nadie, o no, pero nunca he intentado esconderlos.

No seré el mejor hijo, pero sin duda vosotros si que sois los mejores padres. Tampoco el mejor hermano, pero a vosotras no os cambiaría por nada.

Puede que no halla sido el mejor amigo que se pueda tener, pero si que estoy seguro que he tenido a los mejores.

Siempre he sido del montón, no destaque en nada, un chico corriente como los hay en cualquier parte. Nunca me creí mas de lo que soy, se quien soy, y eso es suficiente, soy yo.

Tengo 23 años, no me acuerdo de todos ellos, pero si de la mayoría, quizás no de todos los momentos, pero si de los mas importantes: y en todos ellos estabais vosotros MUCHAS GRACIAS.

viernes, 6 de julio de 2012

En busca de un nuevo hogar

Dia 6:

...10 de la mañana y decidimos que ya es hora de partir del aquel "infierno"; reservamos sólo un día más, pese a que España nos había dejado disfrutar de 4 más en Donetsk (Bleus, bon voyage!), sólo en previsión de no encontrar nada mejor.

Nos fuimos con una dirección en la mano "Shevchenko, 43" que nos recomendó un compatriota durante el partido. Allí estaba la tierra prometida, por lo lejos que estaba debía serlo, andamos… ni se sabe, con el autobús fuimos hasta donde pudimos y hasta donde la paciencia nos dio, porque esto de no saber a dónde vas…pues es, por lo menos, inquietante, te subes a un autobús que va pues.. por ahí!, y te bajas cuando te parece que estás más cerca (sentido arácnido, podeís llamarlo), total que siempre te bajas mal: bien por exceso, o bien por defecto pero siempre mal. Y no es que no tengamos lengua y no sepamos preguntar es que hablan ruso, solamente…

Pero llevábamos el papel mágico con la dirección, escrita amablemente por Tanya, en ruso. Y con ese papelito íbamos preguntando a la gente por la calle y con gestos te mandaban más o menos por allí, tira por esta calle si ves que tal, despues tuerce cuando veas la estrella polar, en fin un cisco.  Hasta que alguien 2 horas después chapurreó algo en inglés y nos mandó coger un bus, el 8, y si, efectivamente, llegó a Shevchenko, 43.

Allí nos esperaba una residencia universitaria, cuyos regentes eran los mismos profesores y que estaba bien de precio y además, milagro, tenían una noche para nosotros, y aunque sólo fuera una nos abrazamos a ella como si no hubiéramos conocido cama en 20 años de vida, aquello era un oasis…

Conocimos a Raquel y Luis, afortunados que vivían allí todos los días, hablamos un rato mientras solucionábamos el alojamiento, fuimos a comer juntos al centro comercial de al lado, a un sitio de comida típica, y nos encantaban estos sitios en los que te esforzabas por inflarte y no llegabas a 5 euros por cabeza para comer…allí dimos con una encantadora camarera, Liza, que nos aguantó con santa paciencia, explicándonos cada comida en qué consistía: y es que aunque creo que una ensalada de tomate y queso feta no necesite ser explicada, pues que te lo contara Liza siempre estaba bien, asique allí estábamos dos horas, cansineando, digo babeando, digo eligiendo comida…

Después de comer, Patricia, que comenzaba su aventura con nosotros… (no sabía lo que le esperaba…) necesitaba ir a buscar una entrada para las "semis".  Diego y yo teníamos que ir a buscar los billetes de tren para la vuelta, cosa importante; asi que eso hiccimos y quedamos con los demas (Miguel, Javi y Patricia) en la fan zone, a las horas en punto a partir de las 9…no apereceríamos…y es que aventurarse en autobús en Donetsk es cómo lanzarse al vacío, con paracaídas, eso sí!, pero si no se abre pues apareces en Mariupol, Mar Negro… o donde Cristo perdio la chancla, quien sabe!

Volvíamos de la estación después de solucionar prácticamente tooodo el viaje de vuelta y compartimos una rato de risas con unos mejicanos. El que más hablaba de los dos era realmente gracioso, y es que su… (acento mejicano "on") "…pues en Polonia, al menos son las mismas letras aunque no te enteres de un carajo, pero aquí pues qué pinche quiere decir esa araña!!..." refiriéndose a alguna de las letras cirílicas; o sus especulaciones sobre el dinero que les quedaba para recorrerse europa de cabo a rabo en el mes siguiente…ni un chavo para ir de Estocolmo a Praga pasando por Barcelona…unos cracks!

Como digo volvíamos, se bajaron los mejicanos, hace 10 minutos que se bajaron, y de repente se baja todo el mundo…(coño!)…si baja todo el mundo…debemos bajarnos aquí, que este se va de Donetsk, efectivamente no sabíamos dónde estábamos…mirada al frente, vuelta de 180 grados…ni idea, nos miramos…nos reímos…vamos a andar, cuando conseguimos encontrarnos era tarde, media horita andando, despues subimos al camping, ducha y a esperar al bus que baja a la fan zone viendo la primera parte del Inglaterra- Italia. Por culpa de un accidente tan desafortunado como tonto perdemos el ultimo bus que bajaba, menos mal que dimos con dos chicos rusos con ganas de fiesta que llamaron a un taxi y bajaron con nosotros, y ya en la fan zone, el partido terminando, y allí no estaban ni miguel, ni javi, ni nadie…genial…estábamos perdidos, y especulando sobre el estado de ¨palomitez" en el que se encontraba Javi, pasamos el rato con otros españoles que alguna foto recordará. Ya en los penaltis dimos con ellos, juntos todos y explicado nuestro pequeños percance, disfrutamos de la maravilla de Pirlo: como ganar un partido desde los once metros.

Despues de eso, salimos en busca de jarana, la noche se llamaba Liverpool....






                                                                                                                                      posted by Marcos

domingo, 1 de julio de 2012

Día de partido

Día 5:


Amanecer sin dormir ni 5 horas (para Marcos&Cia, yo dos, y gracias) no es lo mejor para un día tan largo como el que nos espera pero sin duda la emoción por ser el día del todo o nada es tremenda, salimos del infierno (y es que así es como me voy a referir al caming a partir de lo de anoche) después de una de esas duchas que reconfortan más que esa leyenda urbana que es el dormir 8 horas...

La mejor noticia al llegar al centro fue encontrar que allí estaban los españoles, no 3000, pero si suficientes como para animar y que se nos oyera, además de ucranianos, rusos, polacos... todos los que entrarían al estadio, estaban con España, veías a miles con camisetas de la selección, incluso varias de Alkorta (la del mundial del 94, la de los rombos, la el codazo de Tassoti, pues esa) pintados como si fueran de Jerez de la Frontera, pero mas rusos que la ensaladilla, Rusos de la estepa.

Los "Espana Champion!" que nos dirigían era su manera de decirnos que estaban con nosotros y lo acompañaban de "poto, poto" si, querían una... Si? Adivináis? una, hoy ya, maldita foto, nos pudimos echar 4357 "potos", salimos incluso en el álbum de bodas de una entrañable pareja ucraniana, manda narices...

Recogidas las entradas, nos intentamos retirar a un parque a dormir una siestecita, lo malo fue que dimos con un grupo de rusos que debieron pensar que si extendíamos nuestras banderas en el suelo y nos tumbábamos sobre ellas, era porque estábamos celebrando algo...y encima se aprendieron nuestro nombres, yo quise ser francés un rato, a ellos no les hacían ni puñetero caso.

Viendo que allí no pegaríamos ojo, nos retiramos a buscar otro lugar en el que descansar, y en nuestra migración nos encontramos con el reportero de Antena 3 que nos invito ha hacer una pequeña encuesta a pie de calle, para valorar sensaciones, pues bien hubo sendas cagadas: uno jugaría con Torres, como en el primer partido (aja, muy bien) y el otro que fuera como fuese jugaría con un nueve, Torres o Del Bosque (estupendo!).

Tras nuestros segundos de fama fuimos al super donde compramos algo para comer, para sobrevivir mas bien: algo de arroz, pollo, alguna ensalada y unas patatas. Después de comer nos tumbamos en el césped del majestuoso parque que rodea el Dombass Arena (he visto campos de primera con el césped peor cuidado,de verdad), y es que se nota que el que pone la pasta en el Shaktar no escatima en todo tipo de detalles. Pues allí, a la sombra de un arbolíco nos hechamos la "Tipical Spanish Siesta". Una vez descansados y tres horas antes del comienzo del partido entramos al estadio.

Si por fuera el estadio era un flipe, por dentro la cosa no era menos, nada de acabados de hormigón visto, no, todo cuidado y bien terminado. Una vez supimos cuales eran nuestros asientos, recorrimos las entrañas del estadio, fuimos a la zona de prensa a ver si veíamos alguna cara conocida: en el césped los de Mediaset hacían la previa pero no vimos mucho mas, así que fuimos a nuestra grada. Nos sacaron varias veces en los videomarcadores del estadio y también en la tele durante la previa. Las minutos pasaban y el estadio tenia toda la pinta de que no se llenaba ni de cerca. A falta de 20 minutos con los jugadores sobre el campo haciendo los estiramientos, los nervios ya habían crecido de manera exponencial; el partido estaba a punto de empezar...

Con el estadio entero haciendo el CountDown (debieron subir a unos veinte mil ucranianos de la bodega para llenarlo), el arbitro señalo el comienzo del partido, la pelota comenzó a rodar ,nos jugábamos los cuartos...

Durante la primera parte, no paramos de animar ni un minuto, el gol tempranero de Alonso nos tranquilizo bastante. Para la segunda parte bajamos a las primeras filas, casi olíamos el césped, lo tocábamos. Allí sudamos la camiseta como el que mas, siempre en pie, saltando, cantando, dando nuestro aliento a la Roja, con el penalti la locura, estábamos en semifinales. Al acabar solo Iker nos agradeció el apoyo en forma de guantes, los demás nos "obsequiaron" con un tímido aplauso desde el centro del campo, camino del vestuario. Pero bueno no importaba mucho, íbamos a ver otro partido...

Fuera del estadio la fiesta era roja, ya habría tiempo de reflexionar sobre el juego soporífero de la seleccion, ahora tocaba celebrar. Tras un par o tres de horas de cánticos, hermanamiento, e demás actos producto de la euforia, llego la hora de decidir: salir otra vez de fiesta o volver al camping; yo estaba literalmente agotado, me quedaban las fuerzas justas para buscar un taxi, regatear el precio, ir al camping y meterme en la cama, así que fue exactamente lo que hice.

En el camping había una especie de verbena popular, con cánticos regionales o algo parecido, podría ser que hoy si que descansáramos, pero craso error, apenas diez minutos después volvió la marcha, cuando quise cerrar los ojos ya teníamos el sol en todo lo alto, pero en fin, que se le va ha hacer...

sábado, 30 de junio de 2012

Somos el centro de la fiesta

Día 4:

Hermanos, todos los que llevamos una bandera roja y amarilla, cantamos y animamos la fiesta, los amigos de Cartagena van vestidos de toro con el uniforme de futbolista y son realmente graciosos, el que no quiere una foto, cuando los ve, no puede resistirse. En Ucrania todos quieren ser españoles, incluso los 6 francesitos cantan el "yo soy español"...

Con estas salimos en busca de fiesta, un poco de remoloneo y, buscando un mcdonald's, damos con "El Sitio", terraza, mitad pub, mitad bar, al aire libre, aparentemente nada del otro mundo, pero es escuchar algo de música y nos ponemos como motos, llamamos la atención de una familia que andaba de cena multitudinaria y en estas cosas el lenguaje corporal es universal, toma de esto, toma de lo otro, risas, españoles de toda condición y como si fuéramos de la familia, y por supuesto, vodka, catalizador, si su inexistente inglés ponía alguna traba, sus "chupitos" de medidas curiosas se encargan de pisotearlas. En cuestión de minutos hay intercambio de abrazos, banderas y risas, celebran un cumpleaños, y, a cantar, esta noche al menos, no nos gana nadie, funciona el "japi berzdei tu yu".

Cuando nos percatamos de que entre tanta familia hay dos morenas de las que quitan el hipo (y es que, como buenos españoles algunos las habían rodeado hace rato y no querían dejar ni las migas), hablan algo de inglés y podemos presentarnos, sonreírnos, preguntarnos entre los amigos eufóricamente y esperar que se alineen dos o tres planetas para que quieran seguir hablando contigo un rato más.

Y se debieron alinear siete u ocho, porque por los pelos no nos trajimos a las dos hermanas en la maleta (una facturada a Murcia y otra a Cuenca), pero en fin la fiesta siguió hasta altas horas: y otra cosa no, pero pasarlo, lo pasamos de madre y además, por si fuera poco, nos llevábamos un par de besos de las morenas, uno por mejilla (; Antes de salir quedamos con ellas en la puerta de la Fan Zone, que luego aparecieran, ellas o nosotros, era otro cantar...

De vuelta al Camping, ya cenados, la fiesta continuaba en la explanada, musicote hasta las tantas. Nos retiramos antes de que acabara, mañana seria un día duro, había que animar a la selección con todas nuestras energías. Pero amigo que lejos estábamos de la realidad allí no había dios que durmiera, cuando nos quisimos acostar el sol ya asomaba por encima de las montañas hace rato, la música siguió hasta las seis y dos/tres horas después no había narices a pegar allí ojo. Yo me pase la noche sudando como un pollo, los murcianos algo durmieron, estarán mas acostumbrados a dormir con un sol de justicia y 45 grados de temperatura en el ambiente: el camping empezaba a no ser el sitio de descanso que pareció nada mas llegar, que leches de hecha era un puñetero cocedero....

viernes, 29 de junio de 2012

Un día en el tren

Día 3:

El calor sofocante nos daba un respiro; mientras comenzaba el día andábamos dándole un respiro nosotros a nuestro cuerpo en forma de descanso; sorprendentemente dormimos 12 horas y sin duda era la mejor manera de acortar el majestuoso viaje.

Lo cierto es que después de descansar así, el resto del viaje fue un regalo...aire fresco (no literalmente), y es que empezamos el día haciendo dos amigos polacos Tomac y Matheus (más o menos) que se presentaron, mientras compartiamos un rato de cartas con uno de los amigos de Cartagena, como supongo q será costumbre por estos lares: (10 de la mañana, botella de vodka bajo el brazo, sonrisa amable, rubios, ojos claros, y nariz de polacos) -solo Tomac hablaba ingles, Matheus llevaba el vodka y era suficienente- después de tres rondas de risas, miradas de "vaya desayuno nos han preparao" y conversaciones de la vida, lo que nuestro inglés rancio (digo logse) nos permite, supimos que ya éramos amigos de esos entrañables polacos, de una manera poco romántica pero amigos de toda la vida vamos, después de compartir un par de conversaciones futboleras el calor se presento de nuevo, azotando, quedaba menos agua y un descubrimiento de una botella a medias era un regalo del cielo, camisetas fuera, vergüenzas al aire, sudor a espuertas, conversaciones con risas desesperadas de esas que te ríes por no llorar, molaba mucho, oir a Miguel hacer alguna gracia era verdaderamente muy descojonante, amistad por fundición.

Entre risas, y cartas se fueron agotando el resto de las horas, las ultimas tres o cuatro vimos muchas más gente, se acercaba la civilización o al menos eso parecía.

Pendientes de la hora y gracias a Luis, el otro cartagenero, descubrimos los tres objetivos a los que habíamos venido, a saber: que España ganara sus dos partidos siguientes, salir en la tele y besar a una Ucraniana, por decirlo suave...está claro que el de pasarlo bien lo estábamos cumpliendo desde el avión...

Pasaba la hora de llegada y el tren no daba señales de pararse, mirábamos por la ventana intentando vislumbrar rascacielos en medio de la nada, no teníamos ni idea de como era esa ciudad, nueva, moderna, poco más, pero es que tan lejos...20 minutos después andamos por el andén , ataviados con todo lo rojo y amarillo al alcance, somos ya el centro de atención, vamos dejando atrás el viejo tren y nos damos cuenta de que la estación es bastante mas limpia y moderna que cualquiera que hayamos visto en España, sin adornos, eso si, esto es Rusia, o casi.

Salimos a la calle y nos empezamos a dar cuenta de la que nos espera, nadie habla inglés salvo unas chica de la organización que de atentas y simpáticas tienen lo que yo de ciclista, el traje, azul.

Conseguimos adivinar cual es el autobus que nos lleve a la fan zone y allí preguntar por el camping, el 37, aunque hay que explicar lo que es autobus en ucraniano: furgoneta o camión tamaño medio grande adaptado para enlatar personas, con paredes de contrachapado y hierros que te dan la seguridad de que si eso se estrella te matan sin sufrimiento, por el precio, de un chupachups puedes descubrir lo que es la vida de una sardina en tomate y verificar que los "conductores" de autobus son una raza superior, y es que conducen, hablan por teléfono, (sin manos libres eh!), dan el cambio, y todo sin levantar el pie del acelerador...normal que la gente no quiera moverse de su sitio para pagar, cualquiera se suelta de la barra...

Andamos ya por la calle cuando se confirma la noticia: faltaba un día para el partido y no había ni un español...decaía el animo un poco, pero yo mantengo la esperanza, como no, nos hemos bajado tres paradas antes pero no hay problema mientras tengas un policía cerca, le preguntas, pone cara de...no extiendo una mierda...saca un móvil llama al que sabe inglés y te lo pasa, solucionado.

Lo que más llama la atención es que la ciudad es efectivamente moderna, a los ucranianos no les gusta, no tiene el encanto de un centro histórico pero esta limpia, tiene grandes avenidas y a base del gas tiene una ciudad "europea" y un equipo en la Champions, los de aquí se consideran rusos y probablemente sea eso lo que no le guste a Ucrania...ojalá que sea nuestra casa unos días.

Después de andar un rato y preguntar unas cuantas veces damos con la fan zone, descubrimos que será nuestra primera parada por la noche, y es que donde huele a Eurocopa los españoles somos el centro de atención, y eso nos quita de la cabeza que la organización no sabe decirte ni en que lado de la acera se coge el bus para el camping, al final taxi y estamos allí, en el mejor camping desmontable que os podáis imaginar, estaba cojonudo, fieston, piscina, cafeterias, restaurantes, pubs, tenía un pequeño problema y no es que el megaescenario no cierra antes de las 4, ni que el colchón fuera un tabla de madera, ni siquiera las comunicaciones, ni que amanece a las 4:30, no, es que no había un puñetera sombra y...¿sabéis lo que significa eso con tiendas de campaña? Pues yo os lo explico: es el infierno, aproximadamente.

Al menos desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche. Dejamos nuestras maletas en la tienda, una duchita, nunca antes me dio tanto gusto darme una, increíble, agua caliente, gustazo, os lo podéis imaginar después de lo que llevábamos...

Un rato después estamos en la fan zone viendo el Alemania-Grecia, y digo viendo por decir algo...y es que aunque solo éramos 18 españoles fuimos suficientes para armar el jaleo de la noche, revolucionamos el ambiente, los franceses en clara minoría solo podían unirse a la fiesta, 1000 fotos y unas cuantas cervezas de medio litro después...

(to be continue)

Posted by Marcos

viernes, 22 de junio de 2012

1 Euro 10 Grifnas

Tras diez horas de viaje en nuestro tren cama llegamos a Lviv (antes mal escrito como Livo), eran las cinco de la mañana, y si, digo mañana porque del alba ya pasaba mas de una de hora.

Con un sol de justicia que empezaba a enseñarnos lo que supondría sufrirlo durante todo el día, nos arrastramos con nuestras maletas hasta un banco frente a la estación, donde desayunamos un poco batido y dos galletas, a esas horas poco mas apetece.

La ciudad ya a esas horas tenía una actividad sorprendente, de veras, las calles no solo estaban abiertas: el ir y venir de gente era constante, realizando muchos su trabajo de manera automatizada, como si el mecanismo comunista del trabajo por el trabajo siguiera vigente en su que hacer diario, en un estado de apatía total, como el que vive una realidad impuesta que en muchos casos cambiarían por muy poco.

Y en ese pequeño caos escrito en cirílico nos encontrábamos, hasta que vino a nuestro rescate una de esas buenas personas que te encuentras por el mundo, que ayuda al prójimo sin ningún tipo de interés preestablecido. Nos ayudo a comprar los billetes a Doneskt y ha hacer el cambio de divisas, nosotros realmente agradecidos le regalamos una bandera temática de nuestro país.

Con los billetes comprados y un puñado de Griznias en la cartera fuimos al centro. Caminando por las calles de la ciudad te das cuenta de donde realmente estás: una ciudad vieja, donde el reloj se paro hace 50 años. Desde mi punto de vista, Lviv parece una de las ultimas grandes ciudades del comunismo con amplias avenidas y zonas de ocio, como parques y espacios tematicos, donde pasar el rato. De veras bajando por las empinadas cuestas que nos llevaban al centro podía imaginar perfectamente como serían aquellas ciudades con las que el comunismo quiso abrirse al mundo.

El pavimento y la limpieza mejoraba a medida que nos acercábamos al centro; una verdadera lastima que el estado de conservación del resto de la ciudad fuera pésimo, porque de verdad que respira historia moderna por los cuatro costados.

Ya en el centro y tras varias e interesantes conversaciones entabladas una detrás de otra, decidimos que era hora de pasar a la acción. Eran las once de la mañana y nos sentamos en una terraza donde tomamos un almuerzo de esos que hacen afición (jarra de cerveza y bocadillo) por poco mas de tres euros.

Superando los 30 grados y el 85% de humedad desde las once de la mañana decidimos parar a comer en un centro comercial para recargar las pilas y preparar el cuerpo para el viaje que nos esperaba. Alargamos la sobremesa todo lo posible hasta la hora de partir a la estación.

Ya en la estación al subir al anden vimos el que iba a ser nuestro medio de locomoción las próximas 23 horas, un tren de 500 metros de largo: 20 vagones de unos 22 metros mas la cabina y el deposito de combustible.
Una maquina de la segunda guerra mundial con camastros que todos hemos visto en mas de dos películas. Tengo el pleno convencimiento que el colchón desde el que escribo ha servido de cama algún combatiente; y que la mesa en la que hemos echado la partida a sido el ultimo lugar donde unos jóvenes milicianos pasaban un rato distendido antes de partir a la guerra. En fin me voy de Lviv con la sensación de haber vivido en primera persona una pequeña parte de la historia...

Ahora mismo son las 11 de la noche y llevamos 6 horas de viaje, quedando 18 por delante voy a intentar dormir nueve del tirón. Aunque el calor sea insoportable; estos trenes fueron fabricados por y para tipos duros a los que 45 grados de temperatura ambiente les debía parecer poco menos que el paraíso.