viernes, 29 de junio de 2012

Un día en el tren

Día 3:

El calor sofocante nos daba un respiro; mientras comenzaba el día andábamos dándole un respiro nosotros a nuestro cuerpo en forma de descanso; sorprendentemente dormimos 12 horas y sin duda era la mejor manera de acortar el majestuoso viaje.

Lo cierto es que después de descansar así, el resto del viaje fue un regalo...aire fresco (no literalmente), y es que empezamos el día haciendo dos amigos polacos Tomac y Matheus (más o menos) que se presentaron, mientras compartiamos un rato de cartas con uno de los amigos de Cartagena, como supongo q será costumbre por estos lares: (10 de la mañana, botella de vodka bajo el brazo, sonrisa amable, rubios, ojos claros, y nariz de polacos) -solo Tomac hablaba ingles, Matheus llevaba el vodka y era suficienente- después de tres rondas de risas, miradas de "vaya desayuno nos han preparao" y conversaciones de la vida, lo que nuestro inglés rancio (digo logse) nos permite, supimos que ya éramos amigos de esos entrañables polacos, de una manera poco romántica pero amigos de toda la vida vamos, después de compartir un par de conversaciones futboleras el calor se presento de nuevo, azotando, quedaba menos agua y un descubrimiento de una botella a medias era un regalo del cielo, camisetas fuera, vergüenzas al aire, sudor a espuertas, conversaciones con risas desesperadas de esas que te ríes por no llorar, molaba mucho, oir a Miguel hacer alguna gracia era verdaderamente muy descojonante, amistad por fundición.

Entre risas, y cartas se fueron agotando el resto de las horas, las ultimas tres o cuatro vimos muchas más gente, se acercaba la civilización o al menos eso parecía.

Pendientes de la hora y gracias a Luis, el otro cartagenero, descubrimos los tres objetivos a los que habíamos venido, a saber: que España ganara sus dos partidos siguientes, salir en la tele y besar a una Ucraniana, por decirlo suave...está claro que el de pasarlo bien lo estábamos cumpliendo desde el avión...

Pasaba la hora de llegada y el tren no daba señales de pararse, mirábamos por la ventana intentando vislumbrar rascacielos en medio de la nada, no teníamos ni idea de como era esa ciudad, nueva, moderna, poco más, pero es que tan lejos...20 minutos después andamos por el andén , ataviados con todo lo rojo y amarillo al alcance, somos ya el centro de atención, vamos dejando atrás el viejo tren y nos damos cuenta de que la estación es bastante mas limpia y moderna que cualquiera que hayamos visto en España, sin adornos, eso si, esto es Rusia, o casi.

Salimos a la calle y nos empezamos a dar cuenta de la que nos espera, nadie habla inglés salvo unas chica de la organización que de atentas y simpáticas tienen lo que yo de ciclista, el traje, azul.

Conseguimos adivinar cual es el autobus que nos lleve a la fan zone y allí preguntar por el camping, el 37, aunque hay que explicar lo que es autobus en ucraniano: furgoneta o camión tamaño medio grande adaptado para enlatar personas, con paredes de contrachapado y hierros que te dan la seguridad de que si eso se estrella te matan sin sufrimiento, por el precio, de un chupachups puedes descubrir lo que es la vida de una sardina en tomate y verificar que los "conductores" de autobus son una raza superior, y es que conducen, hablan por teléfono, (sin manos libres eh!), dan el cambio, y todo sin levantar el pie del acelerador...normal que la gente no quiera moverse de su sitio para pagar, cualquiera se suelta de la barra...

Andamos ya por la calle cuando se confirma la noticia: faltaba un día para el partido y no había ni un español...decaía el animo un poco, pero yo mantengo la esperanza, como no, nos hemos bajado tres paradas antes pero no hay problema mientras tengas un policía cerca, le preguntas, pone cara de...no extiendo una mierda...saca un móvil llama al que sabe inglés y te lo pasa, solucionado.

Lo que más llama la atención es que la ciudad es efectivamente moderna, a los ucranianos no les gusta, no tiene el encanto de un centro histórico pero esta limpia, tiene grandes avenidas y a base del gas tiene una ciudad "europea" y un equipo en la Champions, los de aquí se consideran rusos y probablemente sea eso lo que no le guste a Ucrania...ojalá que sea nuestra casa unos días.

Después de andar un rato y preguntar unas cuantas veces damos con la fan zone, descubrimos que será nuestra primera parada por la noche, y es que donde huele a Eurocopa los españoles somos el centro de atención, y eso nos quita de la cabeza que la organización no sabe decirte ni en que lado de la acera se coge el bus para el camping, al final taxi y estamos allí, en el mejor camping desmontable que os podáis imaginar, estaba cojonudo, fieston, piscina, cafeterias, restaurantes, pubs, tenía un pequeño problema y no es que el megaescenario no cierra antes de las 4, ni que el colchón fuera un tabla de madera, ni siquiera las comunicaciones, ni que amanece a las 4:30, no, es que no había un puñetera sombra y...¿sabéis lo que significa eso con tiendas de campaña? Pues yo os lo explico: es el infierno, aproximadamente.

Al menos desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche. Dejamos nuestras maletas en la tienda, una duchita, nunca antes me dio tanto gusto darme una, increíble, agua caliente, gustazo, os lo podéis imaginar después de lo que llevábamos...

Un rato después estamos en la fan zone viendo el Alemania-Grecia, y digo viendo por decir algo...y es que aunque solo éramos 18 españoles fuimos suficientes para armar el jaleo de la noche, revolucionamos el ambiente, los franceses en clara minoría solo podían unirse a la fiesta, 1000 fotos y unas cuantas cervezas de medio litro después...

(to be continue)

Posted by Marcos

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