domingo, 1 de julio de 2012

Día de partido

Día 5:


Amanecer sin dormir ni 5 horas (para Marcos&Cia, yo dos, y gracias) no es lo mejor para un día tan largo como el que nos espera pero sin duda la emoción por ser el día del todo o nada es tremenda, salimos del infierno (y es que así es como me voy a referir al caming a partir de lo de anoche) después de una de esas duchas que reconfortan más que esa leyenda urbana que es el dormir 8 horas...

La mejor noticia al llegar al centro fue encontrar que allí estaban los españoles, no 3000, pero si suficientes como para animar y que se nos oyera, además de ucranianos, rusos, polacos... todos los que entrarían al estadio, estaban con España, veías a miles con camisetas de la selección, incluso varias de Alkorta (la del mundial del 94, la de los rombos, la el codazo de Tassoti, pues esa) pintados como si fueran de Jerez de la Frontera, pero mas rusos que la ensaladilla, Rusos de la estepa.

Los "Espana Champion!" que nos dirigían era su manera de decirnos que estaban con nosotros y lo acompañaban de "poto, poto" si, querían una... Si? Adivináis? una, hoy ya, maldita foto, nos pudimos echar 4357 "potos", salimos incluso en el álbum de bodas de una entrañable pareja ucraniana, manda narices...

Recogidas las entradas, nos intentamos retirar a un parque a dormir una siestecita, lo malo fue que dimos con un grupo de rusos que debieron pensar que si extendíamos nuestras banderas en el suelo y nos tumbábamos sobre ellas, era porque estábamos celebrando algo...y encima se aprendieron nuestro nombres, yo quise ser francés un rato, a ellos no les hacían ni puñetero caso.

Viendo que allí no pegaríamos ojo, nos retiramos a buscar otro lugar en el que descansar, y en nuestra migración nos encontramos con el reportero de Antena 3 que nos invito ha hacer una pequeña encuesta a pie de calle, para valorar sensaciones, pues bien hubo sendas cagadas: uno jugaría con Torres, como en el primer partido (aja, muy bien) y el otro que fuera como fuese jugaría con un nueve, Torres o Del Bosque (estupendo!).

Tras nuestros segundos de fama fuimos al super donde compramos algo para comer, para sobrevivir mas bien: algo de arroz, pollo, alguna ensalada y unas patatas. Después de comer nos tumbamos en el césped del majestuoso parque que rodea el Dombass Arena (he visto campos de primera con el césped peor cuidado,de verdad), y es que se nota que el que pone la pasta en el Shaktar no escatima en todo tipo de detalles. Pues allí, a la sombra de un arbolíco nos hechamos la "Tipical Spanish Siesta". Una vez descansados y tres horas antes del comienzo del partido entramos al estadio.

Si por fuera el estadio era un flipe, por dentro la cosa no era menos, nada de acabados de hormigón visto, no, todo cuidado y bien terminado. Una vez supimos cuales eran nuestros asientos, recorrimos las entrañas del estadio, fuimos a la zona de prensa a ver si veíamos alguna cara conocida: en el césped los de Mediaset hacían la previa pero no vimos mucho mas, así que fuimos a nuestra grada. Nos sacaron varias veces en los videomarcadores del estadio y también en la tele durante la previa. Las minutos pasaban y el estadio tenia toda la pinta de que no se llenaba ni de cerca. A falta de 20 minutos con los jugadores sobre el campo haciendo los estiramientos, los nervios ya habían crecido de manera exponencial; el partido estaba a punto de empezar...

Con el estadio entero haciendo el CountDown (debieron subir a unos veinte mil ucranianos de la bodega para llenarlo), el arbitro señalo el comienzo del partido, la pelota comenzó a rodar ,nos jugábamos los cuartos...

Durante la primera parte, no paramos de animar ni un minuto, el gol tempranero de Alonso nos tranquilizo bastante. Para la segunda parte bajamos a las primeras filas, casi olíamos el césped, lo tocábamos. Allí sudamos la camiseta como el que mas, siempre en pie, saltando, cantando, dando nuestro aliento a la Roja, con el penalti la locura, estábamos en semifinales. Al acabar solo Iker nos agradeció el apoyo en forma de guantes, los demás nos "obsequiaron" con un tímido aplauso desde el centro del campo, camino del vestuario. Pero bueno no importaba mucho, íbamos a ver otro partido...

Fuera del estadio la fiesta era roja, ya habría tiempo de reflexionar sobre el juego soporífero de la seleccion, ahora tocaba celebrar. Tras un par o tres de horas de cánticos, hermanamiento, e demás actos producto de la euforia, llego la hora de decidir: salir otra vez de fiesta o volver al camping; yo estaba literalmente agotado, me quedaban las fuerzas justas para buscar un taxi, regatear el precio, ir al camping y meterme en la cama, así que fue exactamente lo que hice.

En el camping había una especie de verbena popular, con cánticos regionales o algo parecido, podría ser que hoy si que descansáramos, pero craso error, apenas diez minutos después volvió la marcha, cuando quise cerrar los ojos ya teníamos el sol en todo lo alto, pero en fin, que se le va ha hacer...

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