Dia 6:
...10 de la mañana y decidimos que ya es hora de partir del aquel "infierno"; reservamos sólo un día más, pese a que España nos había dejado disfrutar de 4 más en Donetsk (Bleus, bon voyage!), sólo en previsión de no encontrar nada mejor.
Nos fuimos con una dirección en la mano "Shevchenko, 43" que nos recomendó un compatriota durante el partido. Allí estaba la tierra prometida, por lo lejos que estaba debía serlo, andamos… ni se sabe, con el autobús fuimos hasta donde pudimos y hasta donde la paciencia nos dio, porque esto de no saber a dónde vas…pues es, por lo menos, inquietante, te subes a un autobús que va pues.. por ahí!, y te bajas cuando te parece que estás más cerca (sentido arácnido, podeís llamarlo), total que siempre te bajas mal: bien por exceso, o bien por defecto pero siempre mal. Y no es que no tengamos lengua y no sepamos preguntar es que hablan ruso, solamente…
Pero llevábamos el papel mágico con la dirección, escrita amablemente por Tanya, en ruso. Y con ese papelito íbamos preguntando a la gente por la calle y con gestos te mandaban más o menos por allí, tira por esta calle si ves que tal, despues tuerce cuando veas la estrella polar, en fin un cisco. Hasta que alguien 2 horas después chapurreó algo en inglés y nos mandó coger un bus, el 8, y si, efectivamente, llegó a Shevchenko, 43.
Allí nos esperaba una residencia universitaria, cuyos regentes eran los mismos profesores y que estaba bien de precio y además, milagro, tenían una noche para nosotros, y aunque sólo fuera una nos abrazamos a ella como si no hubiéramos conocido cama en 20 años de vida, aquello era un oasis…
Conocimos a Raquel y Luis, afortunados que vivían allí todos los días, hablamos un rato mientras solucionábamos el alojamiento, fuimos a comer juntos al centro comercial de al lado, a un sitio de comida típica, y nos encantaban estos sitios en los que te esforzabas por inflarte y no llegabas a 5 euros por cabeza para comer…allí dimos con una encantadora camarera, Liza, que nos aguantó con santa paciencia, explicándonos cada comida en qué consistía: y es que aunque creo que una ensalada de tomate y queso feta no necesite ser explicada, pues que te lo contara Liza siempre estaba bien, asique allí estábamos dos horas, cansineando, digo babeando, digo eligiendo comida…
Después de comer, Patricia, que comenzaba su aventura con nosotros… (no sabía lo que le esperaba…) necesitaba ir a buscar una entrada para las "semis". Diego y yo teníamos que ir a buscar los billetes de tren para la vuelta, cosa importante; asi que eso hiccimos y quedamos con los demas (Miguel, Javi y Patricia) en la fan zone, a las horas en punto a partir de las 9…no apereceríamos…y es que aventurarse en autobús en Donetsk es cómo lanzarse al vacío, con paracaídas, eso sí!, pero si no se abre pues apareces en Mariupol, Mar Negro… o donde Cristo perdio la chancla, quien sabe!
Volvíamos de la estación después de solucionar prácticamente tooodo el viaje de vuelta y compartimos una rato de risas con unos mejicanos. El que más hablaba de los dos era realmente gracioso, y es que su… (acento mejicano "on") "…pues en Polonia, al menos son las mismas letras aunque no te enteres de un carajo, pero aquí pues qué pinche quiere decir esa araña!!..." refiriéndose a alguna de las letras cirílicas; o sus especulaciones sobre el dinero que les quedaba para recorrerse europa de cabo a rabo en el mes siguiente…ni un chavo para ir de Estocolmo a Praga pasando por Barcelona…unos cracks!
Como digo volvíamos, se bajaron los mejicanos, hace 10 minutos que se bajaron, y de repente se baja todo el mundo…(coño!)…si baja todo el mundo…debemos bajarnos aquí, que este se va de Donetsk, efectivamente no sabíamos dónde estábamos…mirada al frente, vuelta de 180 grados…ni idea, nos miramos…nos reímos…vamos a andar, cuando conseguimos encontrarnos era tarde, media horita andando, despues subimos al camping, ducha y a esperar al bus que baja a la fan zone viendo la primera parte del Inglaterra- Italia. Por culpa de un accidente tan desafortunado como tonto perdemos el ultimo bus que bajaba, menos mal que dimos con dos chicos rusos con ganas de fiesta que llamaron a un taxi y bajaron con nosotros, y ya en la fan zone, el partido terminando, y allí no estaban ni miguel, ni javi, ni nadie…genial…estábamos perdidos, y especulando sobre el estado de ¨palomitez" en el que se encontraba Javi, pasamos el rato con otros españoles que alguna foto recordará. Ya en los penaltis dimos con ellos, juntos todos y explicado nuestro pequeños percance, disfrutamos de la maravilla de Pirlo: como ganar un partido desde los once metros.
Despues de eso, salimos en busca de jarana, la noche se llamaba Liverpool....
posted by Marcos
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